MindFlo

Escrito con Florencia Ortiz

Escrito con Florencia Ortiz

Pausa de Mitad de Año – Slow Living

¡Bienvenido Junio! No sé en qué minuto llegaste tan rápido, pero tranquil@, no es tu culpa, puede ser que yo sea la que necesita ir más despacio y tomar consciencia del tiempo. 

¿Te ha pasado llegar a mitad de año y sentir ansiedad porque juzgas que no has hecho nada de lo que te propusiste tan motivad@ a comienzo de año? ¿Tienes la sensación de que el segundo semestre no va a ser suficiente para cumplir todo lo que te queda? 

¡DETENTE! Te invito a tomarte una pequeña pausa, llegar al presente y traer a la consciencia todo lo que ha pasado en tu año hasta ahora. 

Lo anterior te lo pregunto porque a mi al menos me ha pasado y éste año no es la excepción. En el mundo que vivimos es muy fácil perder la noción del tiempo y caer rápidamente en el modo deber/hacer, en el piloto automático, y olvidarnos que lo que nos reconforta y permite disfrutar de esos procesos es cuando lo hacemos desde el SER. No me refiero a descuidar las tareas que tenemos que hacer y nuestros deberes, pero sí me refiero a que cada uno es responsable de identificar qué es lo que nos permitirá disfrutar del viaje, de lo cotidiano y de las pequeñas victorias y avances hacia esos objetivos más grandes. Cuando conoces tu propósito personal es mucho más fácil tener ésta claridad y saber a dónde voy y porqué, encontrar el sentido a las cosas que hago. 

Para los que vivimos en el hemisferio sur del planeta, la mitad del año viene acompañada con la llegada del invierno o Solsticio de invierno. Ésta estación del año justamente nos invita a parar, a ir hacia adentro, a bajar la velocidad de lo que estamos haciendo y permitirnos estar más tranquilos para re-conectar con nosotr@s mism@s. Nos da la posibilidad de volver a conectar con esos objetivos anuales, a integrar todo lo aprendido y experimentado hasta aquí, y volver a conectar con el PARA QUÉ de esos objetivos, con el fin de vivir un segundo semestre más consciente, conectado con el disfrute y en plenitud.

El egocentrismo de los seres humanos nos ha llevado a sentir que somos superiores a otras especies o la naturaleza misma, pero la realidad es que cuando nos detenemos a observar, compartimos mucho más de lo que creemos. Personalmente creo que lo que más nos conecta es nuestra naturaleza cíclica. 

En este mes nos preparamos para entrar en el invierno, el cual se relaciona con la fase cíclica de Luna Nueva y con la menstruación. La triada invierno-luna nueva-menstruación son pares o reflejos de sí encarnados en otra naturaleza. En todos ellos existe el potencial del FINCIPIO, por lo tanto, durante esta fase del año existe una tremenda oportunidad de parar a cerrar y abrir nuevos caminos. Tal como lo lees, es el final de un ciclo y el comienzo de otro. 

 

Nos conecta con nuestra oscuridad y sombras, e invita a la introspección más profunda para soltar lo que vienes arrastrando que ya no te sirve y que no tiene sentido seguir sosteniendo. Nos abre al cambio, da paso a una nueva vida o intenciones.

Como seres que habitamos éste planeta, es lógico que nos vemos influidos por la energía cíclica de la naturaleza. Aunque pueda parecer que a veces vivimos desconectados de los ciclos naturales porque no los observamos siendo casi invisibles o imperceptibles para nosotros por la velocidad de la vida o nuestros estilos de vida más contemporáneos, la verdad es que si influyen en nuestro cuerpo físico, mental y emocional. Experimentamos ciclos anuales, las estaciones del año, ciclos menstruales, las diferentes etapas de la vida, ciclos emocionales, relacionales, de salud, astrológicos, entre tantos otros que ocurren en lo sutil, como nuestra respiración.

Cada decisión es un acto de creación.

Tomar ésta energía disponible a mitad de año es tomar tu propio poder creador. Lo más difícil no es decretar, el co-crear o pedirle al universo, lo más difícil quizás, es saber lo que realmente quieres. Es tener tu norte claro, tu brújula interior calibrada, tus metas claras y la certeza de que tus decisiones van alineadas con tu intención. Para esto, necesitas RECONECTAR, IR MÁS LENTO, TOMAR RESPONSABILIDAD, PERMITIRTE SENTIR, SER VULNERABLE, IR HACIA ADENTRO. 

Aquí te quiero regalar un concepto que a mi me cambió la vida por completo al empezar a aplicarlo en mi vida: el Slow Living.

 

El Slow Living es un enfoque de vida que surgió como una respuesta al ritmo acelerado y estresante de la sociedad moderna. Se basa en la idea de desacelerar, simplificar y disfrutar de cada momento de la vida.

No se trata de no hacer nada, sino de hacer las cosas con intención y disfrutar plenamente de cada momento. Es un recordatorio de apreciar la belleza de la vida y encontrar satisfacción en las cosas simples. Al adoptar un enfoque más lento y consciente, se puede lograr una mayor felicidad, paz interior y una mayor conexión con el mundo que nos rodea.

Podrás decirme que es fácil decirlo, pero no llevarlo a la práctica, y la verdad es que si, pero como dije anteriormente todo cambio, se requiere voluntad, responsabilidad, disciplina, claridad contigo mism@, y por sobre todo, conciencia de que algo vas a perder, pero que vas a ganar algo mucho más grande a lo mejor, y que sin cambio, no hay crecimiento. 

 

El concepto de Slow Living se ha vuelto cada vez más relevante en un mundo acelerado y orientado hacia la productividad. Muchas personas buscan alejarse del estrés y la presión constante, y encuentran en el Slow Living una forma de equilibrar sus vidas y encontrar mayor satisfacción. 

 

Podrás preguntarte qué tiene que ver todo esto con el propósito y el invierno. Pues tiene TODO que ver, porque el invierno es el momento ideal para empezar a practicar el Slow Living y para conectar con tu propósito y el sentido de vida como consecuencia.

Conectar con nuestra razón de ser, tener claridad de nuestro propósito y poder tener a la mano nuestra brújula interior, requiere de ir más lento, de traer la consciencia constantemente, de vivir en presencia, de no dejar de auto-descubrirte jamás y de no caer en la inercia o comodidad. Nadie puede ser feliz por ti, por lo que es TU RESPONSABILIDAD. 

 

OJO  Esto no implica que por momentos podamos estar más acelerados, viviendo más en el futuro, en la inmediatez o en el hacer. Nuestra naturaleza tiende al caos y desequilibrio, y es aquí donde reside uno de los grandes desafíos de la actualidad, encontrar el equilibrio. 

El Slow Living no es una negación total de la tecnología o el progreso, sino más bien una invitación a utilizarlos de manera consciente y equilibrada. Se trata de encontrar un ritmo que sea saludable y significativo para cada persona, adaptándolo a su propia vida y circunstancias.

Éste invierno te invito a aprovechar al máximo la temporada de invierno para salir de tu cueva con más grandeza interior, más claridad y más empoderada de ti misma. Hazlo de una manera empática, compasiva, equilibrada y significativa. 

No existen fórmulas mágicas para solucionar los problemas del alma y del ser, más bien existe tú fórmula mágica para vivir en plenitud y propósito. Atrévete a crear tú propia receta, porque todos somos seres distintos, únicos y valiosos.

Te quiero regalar una meditación guiada para que puedas parar, sentarte cómoda y re-conectar contigo. Espero que la disfrutes, y que puedas reflexionar sobre todo lo que has avanzado hasta aquí: IR A LA MEDITACIÓN GUIADA 

Espero de todo corazón que hayas podido disfrutar atentamente de este blog y de la meditación de mitad de año. Si llegaste hasta aquí, te agradezco de todo corazón por tu presencia y perseverancia ¡ya estás practicando el slow living!

Además, te dejo unas preguntas que podrán ayudarte a detenerte a conectar con mitad de año, el invierno, re-conectar con tus propósitos del 2023

¿Qué propósitos y objetivos te propusiste para este 2023?

¿Cuánto has podido avanzar en esos propósitos y objetivos? ¿Por qué?

¿Qué has aprendido en ésta mitad de año? 

¿Te has permitido parar a integrar los aprendizajes de lo que va del año?

¿Qué luces y sombras tuyas han aflorado éste 2023?

¿Has sido compasiva, empática y amorosa contigo misma?

¿Cuáles son las emociones que más habitas últimamente? 

¿Estás haciendo lo que amas, lo que eres buena, lo que te moviliza y por lo que te valoran? 

¿Estás viviendo desde tu autenticidad o desde el deber ser?

¿Te cumples a ti misma? 

¿Qué agradeces de este primer semestre?

¿Qué ajustes tienes que hacer a tus objetivos y propósitos del 2023 para poder transitar mejor tu segundo semestre? 

¿Qué sombras aún necesitas mirar para entender e iluminar?

Gracias Gracias Gracias por haberme leído hasta aquí. Te quiero invitar a experimentar éste Solsticio de Invierno junto a mi y esta meditación que hice con mucho cariño para ti.  IR A LA MEDITACIÓN 

Un abrazo del Alma,

Flo.